jueves, 21 de mayo de 2015

El Genograma Familiar

La Familia de Origen 

según Bert Hellinger.



¿Quién forma parte de nuestro sistema familiar?


     Por nacimiento llegamos a nuestra familia de origen.


 A ella pertenecen las generaciones anteriores a nosotros de abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y toda la línea de  ancestros. 

Además, nuestros padres y hermanos…y a veces, se incluyen en ese sistema algunas personas con las que no tenemos un vínculo de sangre. 
Son personas que se han visto estrechamente implicadas en el destino de la familia, o han hecho sitio en el sistema para que nosotros estemos aquí hoy.

Por consiguiente, aquellos que han hecho lugar para nosotros, también pertenecen a la familia: anteriores relaciones de pareja de los padres, los abuelos o bisabuelos. 
Toda pareja anterior que haya jugado un papel importante, ya sea como un gran amor, un compromiso o un matrimonio, forma parte del sistema. 

Y también otros a través de cuyo sufrimiento la familia obtuvo un beneficio.

Sería el caso de  una familia  que tuvo un único hijo que murió de forma prematura en un accidente, sin tener descendencia y ellos dan toda la herencia a otras personas, a otra familia, entonces ese hijo pertenece de alguna manera a esa otra familia. 
Él tiene que ser incluido y reconocido en esa otra familia para poder conservar  y disfrutar de la herencia.

Además hay otros individuos que, pareciendo extraño, también forman parte de este sistema. Son aquellas  personas a cuya costa la familia ha obtenido un considerable beneficio, como aquellos que dieron la vida por algún familiar o aquellas personas que fueron víctimas de actos violentos por miembros de la familia.

También personas que han estado muy presentes afectivamente en la crianza de los niños del sistema; es el caso del tata de la familia de toda la vida, que además de su trabajo a cambio de dinero, da su amor y su cariño a las criaturas que cuida.

Otro caso sería la primera esposa del padre, abuelo o bisabuela que muere prematuramente. 

O el primer esposo de la madre, abuela o bisabuela que fallece. 
Todos ellos  con su muerte dejan el hueco y le hicieron lugar a las segundas parejas y a los hijos habidos con esas segundas relaciones, que vinieron después. 

Las experiencias de las constelaciones familiares han sacado a la luz que cada uno de nosotros se mueve en un campo espiritual y que nuestra familia  de origen tiene un alma común. 

Ese alma sigue las leyes del orden del amor, que son las leyes de la vida.


¿Quién en detalle pertenece a nuestra familia de origen?

En primer lugar, debajo de todo, todos los niños, también los que nacieron muertos, los abortados, todos pertenecen a la familia. 





En segundo lugar, un escalón más arriba, los padres y sus hermanos. 
Sólo sus hermanos, no sus cónyuges. 
Sólo pertenecen a la familia los hermanos de sangre de los padres, los tíos y las tías.

En tercer lugar, en el escalón siguiente, están los abuelos, sólo los abuelos, sin sus hermanos, a pesar de que aquí pueda haber excepciones de tíos abuelos o tías abuelas que han estado muy vinculados o con un destino muy trágico y con mucho peso dentro de la familia. 

En cuarto lugar, en el próximo escalón más arriba, los bisabuelos y así sucesivamente… 

Esto es fácil de entender, se trata de seguir la línea de los parientes consanguíneos con nosotros.

Toda persona está conectada a una familia de origen y toma ciertos roles en la estructura familiar. 

Cada miembro de la familia, incluso aquellos que están ausentes por muerte o separación, están energética-mente presentes en el sistema familiar y afectan a los otros miembros. 

Los recién llegados al sistema familiar- los niños- se encuentran envueltos con el destino de miembros anteriores de la familia, y sin saberlo a un nivel consciente, pueden vivir implicados o condicionados por la vida de otra persona del sistema familiar.

Al llegar cada nuevo integrante a una familia, se hace portador de una herencia subjetiva enraizada en las profundidades del alma. 

Esta herencia psico-social, es transmitida a través del inconsciente colectivo, como la savia de los árboles hasta la última hoja, a cada integrante de la familia, de generación en generación

Y cuando hablamos de herencia, no implica solamente la herencia de las dificultades familiares, como pueden ser: las heridas emocionales, pérdidas, enfermedades, secretos, deudas, situaciones no resueltas, o patrones disfuncionales que se repiten en varias generaciones. 

Sino también, heredamos de nuestro sistema familiar, todos los recursos que hay en él, tales como: los talentos, dones, virtudes, capacidades, experiencias, fortalezas, expansión, desarrollo;  y el tesoro más valioso que heredamos de todo el linaje que nos antecede… la vida.

El reconocimiento de todos nuestros recursos es lo que nos permite superar las dificultades, y evolucionar abriéndonos paso a la vida, como lo hicieron nuestros antepasados. 

Si en el inventario de los recursos tengo poco o nada registrado, paradójicamente, nuestra mochila, se vuelve más pesada; y el camino de nuestra vida, más difícil de transitar. 

Por ello es importante poner el foco de atención en lo que hay en vez de en la herida.



El Genograma Familiar


Su estructura en forma de árbol proporciona una rápida visión de las relaciones familiares




El Genograma familiar es una representación gráfica del árbol genealógico de  una familia, de al menos tres generaciones de la misma, que registra información sobre sucesos nodales críticos en la historia de la familia, en particular los relacionados con el "ciclo vital".


Por lo general el genograma se construye durante la primera consulta en sesión individual y luego se revisa a medida que se obtiene más información.

El genograma ayuda al facilitador y al cliente a ver un "cuadro mayor", tanto desde el punto de vista histórico como del actual: es decir, que la información sobre una familia que aparece en el genograma puede interpretarse en forma horizontal a través del contexto familiar y vertical a través de las generaciones.

Las familias se repiten a sí mismas.

Lo que sucede en una generación a menudo se repetirá en la siguiente, es decir, las mismas cuestiones tienden a aparecer de generación en generación,
a pesar de que la conducta pueda tomar una variedad de formas.

Es una transmisión multi-generacional de pautas familiares.

En el genograma, buscamos estas pautas que continúan o se alternan de una generación a la otra.

A veces ciertas configuraciones estructurales "saltan a la vista", sugiriendo temas o problemas críticos para la familia.

Un vistazo a la estructura del genograma suele mostrar la composición de la familia, es decir, si es una familia nuclear intacta, una familia con uno de los padres solamente, una familia  que volvió a casarse, una familia de tres, etc.

Cuando se mira en su conjunto un genograma, se puede observar patrones que se repiten en el sistema como  multitud de separaciones y/o divorcios, multitud de abortos, frecuencia en adoptar hijos, las mujeres por línea paterna están solteras, muertes prematuras, movimientos migratorios o pautas multi-generacionales de éxito o de fracaso.

El genograma, al hacernos revisar nuestra historia familiar viajando por las diferentes generaciones, permite hacer un inventario exhaustivo de “todo” lo que hemos heredado, incluyendo lo fácil y lo difícil, lo ligero y lo pesado, las luces y las sombras; todo lo cual forma parte de nuestro patrimonio.

Bert Hellinger.